Memorias De Una Vida

Diario De Un Aventurero Por La Vida

La Bella y La Bestia – El Encuentro

en 02/03/2009

Nuestro encuentro de Bella y Bestia ocurre lejos de palacio, del camino diario que ambos recorren y del mercado donde se ven a menudo.

Era la primera vez que se veían fuera de su rutina diaria. Hasta ahora sólo se habían escrito a través de pergaminos.

Bella no sabía dónde Bestia le iba a llevar. Sólo sabía que tenía algo importante que decirle. Por lo que nuestra protagonista se echó a andar hasta que Bestia le dijera que parara.

Los pies le llevaron hasta un parque. Describiremos pobremente el ambiente que les rodeaba:

Lleno de palmeras, una bonita fuente cuyo ruido del agua tranquilizaba los nervios de Bestia, un verde césped a los pies de ambos, la noche cayó sobre ellos dejando el cielo estrellado y una iluminación ideal que permitía que ambos se encontraran los ojos.

Bella ya sabe que es Bella. Objetivamente lo sabía hace ya mucho tiempo. Ya dijimos que Bella es muy perspicaz. Pero ya lo sabe por labios de Bestia. Ese era el objetivo del encuentro.

Antes de que Bestia le desvelara a Bella el nombre real de la protagonista tenían que aclarar un “supuesto enfado” de Bestia con Bella. Cuando Bestia le relataba lo que había sucedido el día anterior Bella perdía su mirada en la fuente citada anteriormente. O en los árboles que les envolvía. Sabía perfectamente que no le había llevado hasta allí para hablar del enojo de Bestia y estaba impaciente.

Hasta que Bestia no empezó a hablarle del verdadero motivo por el que había decidido verse no centró Bella su atención en él. Fijó su mirada en la de Bestia. Los ojos le brillaban y una dulce sonrisa se dibujaba en su cara. No dejaba de jugar con su rizado pelo.

En ningún momento pareció sorprendida por todo lo que le estaba contando. Por mucho que ella dijera que le había pillado todo repentinamente.

Bella tiene miedo y se esconde detrás de unos matorrales. Bestia lo comprende a la perfección. La locura de Bestia no quiere obligarle a salir. Porque puede saltarle los ojos y dejarle las cuencas de los ojos vacías. Y sería una verdadera pena perder tan preciados luceros. Por lo que Bestia dejará a Bella que siga agazapada en su madriguera y seguirá su camino.

FIN DE LA HISTORIA

Se habla que las primeras partes son las mejores. Pero he aquí un ejemplo donde la cuarta parte es la mejor por excelencia de todas las de La Bella y La Bestia. Hemos llegado al final del relato y nuestros protagonistas no han bailado bajo las estrellas.

Una bonita historia se ha contado. Llena de detalles, intriga y emoción. Pero habrá cosas que nunca se podrán contar ni especificar. Porque son cosas indefinibles y que sólo se han podido contemplar a ojos de Bella y Bestia.

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